Revista de filosofía

Editorial #58

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Resistencias

 

Es recurrente que en los bestiarios antiguos encontremos ese tipo de monstruos terribles que pueden, por una astucia infernal, restituir su cuerpo, el ejemplo más famoso es, sin duda, la Hidra, que podía hacer crecer una nueva cabeza ahí donde había sido cortada otra. Esas fuerzas son confrontadas por héroes con una inteligencia única que les permite idear una táctica para vencer a la bestia. Juntas estas dos figuras (el héroe y el monstruo) nos pintan un cuadro: la sagacidad humana luchando en contra de los múltiples rostros del mal. Los poetas honraron con estos mitos al espíritu humano que no se deja vencer por las fuerzas brutales, sino que, con tesón, coraje y agudeza, las trasciende.

 

Hoy, se necesitan de las virtudes antiguas de aquellos héroes pues, como antaño, nos encontramos amenazados por intrincadas estrategias de poder que buscan someternos. El ejercicio de esas virtudes debe ser permanente pues, generalmente, donde ha sucumbido una hegemonía, surge otra más sutil pero no menos efectiva. Ni que dudarlo, los dispositivos y las estrategias de gobierno, como las cabezas de Hidra, se reproducen y distribuyen a todo lo largo del campo político. Por lo que la persistencia y la vivacidad para resistir se convierten en virtudes políticas cuyo cultivo se hace urgente.

 

Es esperanzador observar que la humanidad no da cuartel a estos dispositivos pues ahí donde los discursos, los gobiernos, las instituciones, los estados, creen poder deslizarse grácilmente sobre el hielo de la indiferencia, las resistencias abren grietas e intersticios que los hacen tropezar. Estas fisuras y líneas de fuga en las mallas del poder no han pasado desapercibidas para los estudiosos que se muestran atentos de las potencias que despliegan los individuos frente a las pretensiones de dominio.

 

La historia nos muestra que el ejercicio político ha ido cambiando de acuerdo con las circunstancias. Por ejemplo, desde la década del sesenta del siglo pasado, la humanidad se decepcionó de las revoluciones, éste no fue un evento fortuito: aquellos proyectos terminaron en resonantes fracasos configurando nuevas y renovadas tiranías. Ese descalabro no se tradujo, sin embargo, en servilismo o en resignación por parte de los individuos. Si bien la revolución perdió relevancia política, la dinámica de las fuerzas se tradujo en otras prácticas, fue desplazada por ello que, a lo largo de estas líneas, se ha nombrado resistencia.

 

Los artículos de este dossier arrojan una mirada sobre la resistencia desde diferentes ángulos. Entreverados en sus líneas encontramos pequeños fragmentos y divisas en torno a ese cultivo del heroísmo que, en la antigüedad, sacó a relucir lo más grande del ingenio humano permitiéndole vencer las formas del absolutismo. Esperamos que estos artículos sean una invitación para problematizar esas líneas de fuga y permita dilucidar nuevas e insospechadas tácticas de resistencia.

 

Ramón Chaverry

Editor invitado