Revista de filosofía

De virus y virtualidad: el cambio obligado en la eduación

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No podemos volver a la normalidad, porqué [sic]

la normalidad era el problema, necesitamos

dar un giro hacer conciencia y evolucionar.

Edemira Cerecedo García[1]

 

Resumen

El presente artículo es una aproximación de lo que está sucediendo en el ámbito educativo, a raíz de la pandemia provocada por el COVID-19. Se busca dar una panorama general de las estrategias que el gobierno de México está tomando para continuar con la educación a distancia y evitar que se pierda el ciclo escolar 2019-2020. Así mismo, se realiza una reflexión sobre los retos que tienen los docentes ante el cambio de paradigma que se propone, pues se busca la continuidad de la educación, ya sea de forma virtual y/o a distancia.

Palabras clave: COVID-19, aulas virtuales, educación, larga distancia, docentes, México.

 

Abstract

This article tries to give a general scenery of what is happening in education with the appearance of the new coronavirus COVID-19. It also tries to give a general overview of the strategies that the Mexican government is taking on to continue with long distance education and also how it is trying to avoid the failure of the current school year. Furthermore, this article reflects on the different challenges teachers are facing, within the change of paradigm that represents long distance education and how it tries to carry on with its purpose, whether it will be on digital or long distance scenarios.

Keywords: COVID-19, virtual classroom, education, long distance, teachers, México.

 

En diciembre de 2019, en la ciudad de Wuhan, en la provincia china de Hubei, se descubrió una nueva amenaza para la salud pública: el COVID-19. Así, en pocas semanas, el virus dio muestra de su avasalladora propagación y el silencioso contagio que empezaba a aparecer en otros países como Japón y Estados Unidos. Para finales de enero, la Organización Mundial del Salud (OMS), declaraba estado de emergencia sanitaria internacional y, con él, las restricciones de viaje y traslados en distintos puntos de China y Estados Unidos para evitar un aumento en los contagios. Sin embargo, en la primera quincena de febrero, el nuevo coronavirus COVID-19 había cobrado 1,500 vidas y se confirmó la llegada de éste, a países europeos y africanos. Para principios de marzo, la OMS declaró la pandemia mundial y para el día 15 de ese mes, la cifra anunciaba más de 152,000 casos de contagio.[2] Así, en México, unos días después, la Secretaría de Educación Pública (SEP) tomó la decisión de suspender las actividades escolares del 20 de marzo al 20 de abril, con la consigna de “adelantar las vacaciones” de forma preventiva. Todos sabemos que, al día de hoy, casi 20 de abril, la situación no se presenta nada halagüeña (al momento se reportan más de 7,500 casos de contagio en el país) por lo que, seguramente, el periodo de suspensión de clases se extenderá más allá del 30 de mayo, como se ha estipulado recientemente, pues aún no se ha alcanzado el pico máximo de contagio en México.[3]

Pero, ¿qué consecuencias tendrá este resguardo obligado para profesores y alumnos?, ¿qué nuevos retos enfrentará el sistema educativo ante un panorama que amenaza con extender la educación a distancia, más allá de un mes de clases?, ¿cómo cambiará la forma en que docentes y alumnos se enfrentan a las dinámicas dentro y fuera del aula?, ¿es posible que la cuarentena extendida ayude a modificar las formas de educación tradicional? Sin duda, estas interrogantes acucian a quienes se dedican a la Pedagogía y, más aún, a quienes se encuentran frente a la pantalla diariamente, tratando de ganar un espacio para el aprendizaje y lograr que el ciclo en curso llegue a buen término.

Si se observa la cronología del desarrollo de la pandemia y se reflexiona sobre las medidas que tomó China ante este panorama, para principios de febrero, las instituciones educativas de México podrían haber iniciado un programa de capacitación y diseño de espacios alternos para sus profesores; ya que, si se hubiese observado con detenimiento lo que comenzaban a hacer los gobiernos de China y Europa, se hubiese podido prevenir que algo similar acontecería tarde o temprano en México. Sin embargo, como suele suceder en esta nación, el maremagnum llegó antes de que la Secretaría de Educación Pública (SEP) pudiera proveer a sus docentes de las herramientas necesarias para darle continuidad a las actividades escolares. Así, varios profesores, ante la situación, tuvieron que tomar las riendas de sus aulas de clase y adaptarse al cambio, de lo analógico a lo virtual, de la mejor manera posible. Algunos apoyados por sus instituciones y otros por motu proprio, cada uno se vio obligado a aprender, de forma urgente, cómo utilizar la tecnología a su favor para continuar con su práctica docente. Pues, a penas el día 14 de abril de este año, comenzaron a aparecer algunas notas relacionadas con las estrategias que el gobierno federal tomaría para evitar que el ciclo escolar 2019-2020 se colapasara.

Los cambios educativos que se han propuesto, hasta ahora, quedan cortos para atender una población con contextos muy dispares y distintos. En realidad, las capacitaciones que ofreció la SEP para sus directivos y profesores llegó muy tarde, si consideramos el contexto internacional, antes mencionado. Como reflexiona José H. Orozco en su texto, ante la situación pandémica, y con miras al futuro, hay que ir más allá de una simple modificación en la forma en que se enseñará durante la contingencia. El cambio debe atender a una realidad mucho más compleja.

La apuesta para el presente gobierno y para los futuros secretarios de educación es compleja. Lo importante de un cambio educativo, no son la concepción de nuevos programas y planes escolar, sexenio tras sexenio y, ni la creación de reformas laborales para incidir en el sometimiento o la estabilidad del magisterio; tal y como sucedió en el Pacto por México; con la Ley General del Servicio Profesional Docente, impulsada por Emilio Chuayfett y puesta en práctica por el opresor de los maestros; Aurelio Nuño y, ni tampoco la transformación se llevará acabo con Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros.[4]

Dicha realidad, muestra cómo las autoridades educativas son rebasadas por las situaciones emergentes y dejan al descubierto lo maltrecho que se encuentra el sistema escolar en el país. Ahora que la situación de la pandemia ha alcanzado a la población y que se ha visto que el “adelanto de las vacaciones” fue insuficiente para resguardar la salud pública, ahora es cuando se están empezando a plantear las estrategias del gobierno federal para salvaguardar el presente ciclo escolar. Para ello, se ha lanzado, en últimas fechas, la implementación del programa de educación a distancia Aprende en Casa.[5] Dicho programa buscará utilizar todos los medios de comunicación disponibles: radio, televisión e internet, para mantener el curso activo a través de las clases a distancia. Así, a partir del 20 de abril se retomarán las clases para la educación primaria, secundaria y el bachillerato. Algunos gobiernos estatales, como el de Colima, han reconocido el enorme reto que tienen, especialmente en lugares donde no existe la conectividad a internet. Los que suelen remarcar las autoridades de la SEP es que han hecho un convenio con Google para utilizar su aplicación denominada Classroom. Con ello, buscan que exista un aula virtual para los estudiantes con el contenido necesario para continuar con su educación. Para llevar a cabo la implementación del programa de educación a distancia Aprende en Casa, el secretario de educación en Colima, Jaime Flores, señaló que:

[…] la estrategia, implementada a nivel nacional, será que a través de herramientas digitales como Google y Youtube los alumnos puedan tener acceso al contenido educativo. Señalando que durante esta semana se estará enviando la información a directivos, docentes y estudiantes, para que el 20 de abril, todos tengan su nombre de usuario y contraseña para poder acceder a la plataforma educativa.

[…] se han tomado varias estrategias como son: el uso de radio, a través de la estación Conexión 98.1 que podría tener un horario con contenido educativo.

También, se estará utilizando las líneas telefónicas para tener comunicación con los padres de familia y otorgar las actividades necesarias.

Así como utilizar la plataforma utilizada por Telmex y Telcel para poder acceder a través de un aparato electrónico sin necesidad de tener saldo.[6]

 

Ahora bien, ante la situación del país, tampoco se puede negar la posibilidad de que una gran cantidad de estudiantes se rezaguen. Como sabemos varias regiones del país se encuentran limitadas en infraestructura y puede que no cuenten con las herramientas tecnológicas para continuar con sus estudios. También puede suceder que los estudiantes vean, en el uso de la radio y la televisión, una forma inútil de realizar tareas que sólo se colocarán en su “portafolio de evidencias”,[7] el cual, tal vez, nunca llegue a manos de sus profesores ante la extensión de la contingencia.

Esta situación, sin duda, también está mostrando la otra cara de la moneda en educación: en el país existe un amplio sector cuyos entornos socioeconómicos no les permitirá mantenerse al día con los procesos de enseñanza y aprendizaje que deberían recibir en las aulas. Como ya se ha mencionado, los espacios educativos que no cuenten con la conectividad y las herramientas tecnológicas para seguir los programas en línea, representan un reto enorme para los docentes que deberán no sólo revisar los “portafolios de evidencias” de cada uno de sus alumnos, sino tratar de mantener de alguna manera el contacto con sus discentes para evitar que pierdan parte del contenido del ciclo escolar en curso. Así, existe una gran posibilidad de que los docentes se encuentren sobrecargados de trabajo y lidiando con la ansiedad de tratar de mantener al día a sus estudiantes.

El reto para los docentes de los diversos sectores de la sociedad ha sido y seguirá siendo, sin duda, enorme. Muchos, en mayor o menor medida, han tenido que valerse de los recursos digitales para mantener el contacto con sus estudiantes. Aquellos que se han aventurado al mundo digital, sin haberlo utilizado frecuentemente, se enfrentan a los procesos autodidáctas y autogestivos para conocer y aprender a utilizar diversas herramientas digitales. Las reflexiones que se leen en diversos medios, como Educación Futura o Aula Virtual, muestran un panorama donde, en diversas instituciones educativas los profesores han tenido que recurrir a algo más que el correo electrónico para estar en comunicación con sus alumnos. En especial, la demanda que ha tenido Classroom de la Suite de Google, se incrementó enormemente durante la segunda semana de suspensión de clases. Así, las plataformas de aulas virtuales gratuitas como ésta o Moodle empezaron a promorcionarse en distintos sitios para docentes e, incluso, a difundirse entre colegas a través de las redes sociales para tratar de no abandonar un barco a punto del naufragio.

En los últimos años, Google de Alphabet Inc. se ha adelantado a sus grandes pares de tecnología en el mercado educativo mediante el obsequio del software y un fuerte acercamiento a los maestros. La pandemia está fortaleciendo aún más al gigante tecnológico. Google Classroom, un servicio gratuito que permite que los profesores envíen tareas y se comuniquen con los estudiantes, ha duplicado los usuarios diarios a 100 millones desde principios de marzo. Eso está potenciado el uso de otros productos, como Meet, que es una aplicación de videoconferencia que se está usando 25 veces más que en enero.[8]

La posible solución ante el panorama de la pandemia, más allá de la infraestructura necesaria para mantener una educación a distancia es, entonces, que los docentes tomen un papel activo en la reestructuración de sus planes y programas de estudio. Es apostar por sí mismo a un cambio de paradigma radical que, aunque impuesto por el contexto actual, también puede resultar beneficioso a largo plazo. Los profesores sin importar la edad, la falta de recursos o la desidia de no querer entrar al mundo digital, han tenido que sortear estos impedimentos en el afán de continuar con la formación de sus estudiantes. Esto deja una reflexión abierta sobre lo que también están experimentando los alumnos que tiene posibilidad de seguir sus clases de forma virtual. Porque, hay que decirlo, los estudiantes no regresarán fácilmente a permanecer estáticos y atentos en un salón de clases después de haber probado la alternativa de la educación a distancia. Mucho menos aquellos que, encontrando en el aislamiento la posibilidad de economizar sus tiempos de traslado y compensándolos con horas de lectura u ocio, empiecen a demandar más opciones de educación a distancia.

Ante este panorama, las instituciones educativas de todos los niveles, se han visto obligadas a replantear la forma en que se están retomando las actividades académicas, más allá del periodo vacacional de primavera. Baste un ejemplo: varias instituciones, como la Universidad Nacional Autónoma de México, comenzaron a buscar una alternativa para mantener el contacto entre sus estudiantes y los profesores de la máxima casa de estudios desde antes de que la SEP decretara el cierre de las instituciones educativas. En este sentido, la UNAM fue pionera al advertir que, ante el cierre de las instalaciones universitarias y de los campi, se tenía que buscar una forma de auxiliar a la comunidad educativa para que migrara a las aulas virtuales. Así, con ayuda de la CUAED, se proporcionaron espacios digitales y herramientas como Zoom[9] para mantener activas las clases antes y después del periodo vacacional de semana santa. Así, otras instituciones educativas, principalmente privadas, siguieron el ejemplo y cerraron sus instalaciones, instando a su comunidad educativa a transitar hacia el mundo de las aulas virtuales. Con ello, poco a poco, en los cursos virtuales se están encontrando nuevas dinámicas de comunicación, de intercambio de materiales y de estrategias de enseñanza.

Los escenarios que se están descubriendo ante la situación del confinamiento por el coronavirus tendrán, de una forma u otra, un impacto en la forma de pensar e interactuar entre docentes y alumnos. A nivel superior ya se anunció que el regreso a las actividades presenciales se dará hasta agosto. En este sentido, las autoridades de dichas instituciones deberán idear cómo llevar a término el semestre que está concluyendo, así como las formas de evaluación del mismo. Esto, sin duda, abrirá una oportunidad para replantear cómo los docentes realizan sus evaluaciones finales y cómo dar la retroalimentación necesaria para corroborar que los estudiantes hayan logrado los objetivos iniciales. En este sentido, el gobierno mexicano debe buscar una estrategia que modifique las prácticas escolares, más allá del periodo de resguardo por la pandemia. Ahora, sin duda, es un momento de prestar atención a lo que depara el futuro y a plantear políticas que cambien la situación educativa del país de fondo.

Por ahora, todo se queda en deseos de buena voluntad y la esperanza de que las cosas regresen a la “normalidad”. Pero habrá que prevenir que esa “normalidad” puede que exista más. La humanidad ha pasado por un trance del cual es difícil regresar incólume y se han mostrado las grietas que tiene el sistema educativo mexicano, tanto en la infraestructura, como en los procesos de capacitación que da a sus docentes. No queda más que decir que las formas y dinámicas de vida cambiaron radicalmente a raíz de la pandemia y los procesos de adaptación que hubo que realizar, en alguna medida, deberán permear también al ámbito escolar en pos de una mejor educación.

 

Bibliografía 

  1. De Vynk, G. y Bergen, M. “Google acelera y gana la carrera del mercado educativo durante la pandemia”. Sección: Ciencia y Tecnología. (https://www.pauta.cl/ciencia-y-tecnologia/bloomberg/google-acelera-y-gana-la-carrera-del-mercado-educativo-durante-la-pandemia), consultado el 12 de abril de 2020.
  2. Martínez, Nurit. “En junio el regreso a las aulas y en julio las calificaciones: SEP.” El sol de México. Sección Sociedad. (https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/sociedad/sep-junio-regreso-salones-clases-julio-calificaciones-calendario-ciclo-escolar-2019-2020-coronavirus-covid-19-5118776.html), consultado el 19 de abril de 2020.
  3. Orozco, Joel H. “La nueva escuela mexicana, el mismo autobús destartalado, el mismo camino sinuoso, el mismo chofer, pero con uniforme remendado”. El puntero. Líder en información digital. Sección Opinión. (https://elpuntero.com.mx/inicio/2020/04/09/la-nueva-escuela-mexicana-el-mismo-autobus-destartalado-el-mismo-camino-sinuoso-el-mismo-chofer-pero-con-uniforme-remendado/?fbclid=IwAR0Z8v1qfV-veEiHThKXECGbFtxBxRS-YvRpPaQIBlU1XW6dSJ07XGz4jHc), consultado el 13 de abril de 2020.
  4. Redacción AD Colima Noticias. “Con la educación a distancia se busca no perder el ciclo escolar: Jaime Flores”. Archivo Digital Colima Noticias. Sección Educación. (https://adcolima.mx/2020/04/14/con-la-educacion-a-distancia-se-busca-no-perder-el-ciclo-escolar-jaime-flores/?fbclid=IwAR2rzw1kYEgyotCRLimJeMKdrX0BGxzSrhERcZRC8pLylSH78_6zHjDERoI), consultado el 15 de abril de 2020.
  5. Redacción CNN Español. “Cronología del coronavirus: así comenzó y se extendió el virus que tiene en alerta al mundo”. CNN Español. Sección Salud. (https://cnnespanol.cnn.com/2020/02/20/cronologia-del-coronavirus-asi-comenzo-y-se-extendio-el-virus-que-pone-en-alerta-al-mundo/), consultado el 30 de marzo de 2020
  6. Redacción Digital. “¿Cuáles son los municipios que regresan el 17 de mayo? El Heraldo de México. (https://heraldodemexico.com.mx/pais/cuales-municipios-regresan-clases-17-mayo-ciclo-escolar-2020-sep-cuando-en-linea/), consultado el 19 de abril de 2020.

 

Notas

[1] Edelmira Cerecedo es columnista en el diario digital Noticias de Tampico. El texto completo se puede consultar en: https://www.noticiasdetampico.mx/columnas/no-podemos-volver-a-la-normalidad-porque-la-normalidad-era-el-problema
[2] “Cronología del coronavirus: así comenzó y se extendió el virus que tiene en alerta al mundo”.
Consultado en:
https://cnnespanol.cnn.com/2020/02/20/cronologia-del-coronavirus-asi-comenzo-y-se-extendio-el-virus-que-pone-en-alerta-al-mundo/
[3] Recientemente, el subsecretario de salud, Hugo López-Gatell, ha indicado que en los municipios donde no haya casos de contagio, las clases se podrán retomar el 17 de mayo. Sin embargo, para las grandes urbes se ha planteado un probable regreso a las aulas para el 1 de junio, aunque es probable que esto se modifique en caso de que se altere el comportamiento de la curva de contagio.
[4] Joel H. Orozco. “La nueva escuela mexicana, el mismo autobús destartalado, el mismo camino sinuoso, el mismo chofer, pero con uniforme remendado”.
Consultado en:
https://elpuntero.com.mx/inicio/2020/04/09/la-nueva-escuela-mexicana-el-mismo-autobus-destartalado-el-mismo-camino-sinuoso-el-mismo-chofer-pero-con-uniforme-remendado/?fbclid=IwAR0Z8v1qfV-veEiHThKXECGbFtxBxRS-YvRpPaQIBlU1XW6dSJ07XGz4jHc
[5] El programa Aprende en casa pretende retomar las clases que deberían concluir el 6 de julio del presente año. Según el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, 25 millones de estudiantes retomarán sus cursos a distancia a partir del 20 de abril. Además, proyecta que para junio se “remediará” la situación y en julio se evaluará el curso, tomando en cuenta el portafolio de trabajo que realicen los alumnos, con las actividades elaboradas a distancia.
[6] “Con la educación a distancia se busca no perder el ciclo escolar: Jaime Flores”. Consultado en:
https://adcolima.mx/2020/04/14/con-la-educacion-a-distancia-se-busca-no-perder-el-ciclo-escolar-jaime-flores/?fbclid=IwAR2rzw1kYEgyotCRLimJeMKdrX0BGxzSrhERcZRC8pLylSH78_6zHjDERoI
[7] El portafolio de evidencias de trabajo es una herramienta que está proponiendo la SEP para que los alumnos vayan realizando las tareas de las clases a distancia. En él deberán colocar los ejercicios realizados en las sesiones presentadas en radio o televisión, indicando en qué medio y qué día observaron dicha sesión. La idea general es que ese fólder acumule todas las evidencias de los trabajos realizados en la cuarentena y sea entregado a su profesor, al regresar a las aulas de clase.
[8] Gerrrit De Vynk y Mark Bergen. “Google acelera y gana la carrera del mercado educativo durante la pandemia”. Consultado en:
https://www.pauta.cl/ciencia-y-tecnologia/bloomberg/google-acelera-y-gana-la-carrera-del-mercado-educativo-durante-la-pandemia
[9] Zoom es una aplicación y plataforma digital que permite la realización de videoconferencias de hasta 100 participantes. Con ello, los docentes pueden tener sesiones (de un máximo de 40 minutos, en la versión gratuita) con sus estudiantes para interactuar, cara a cara, con ellos. Además, ofrece la posibilidad de compartir la pantalla del ordenador para que todos los participantes vean una presentación o documento, al mismo tiempo. Por otro lado, también permite el uso de una pizarra para realizar trazos o explicar material como se utilizaría en un aula de clase. Cabe mencionar que, la UNAM ha habilitado el uso de esta aplicación para sus docentes, proporcionándoles el uso de la misma con una duración ilimitada (se pueden programar sesiones de más de 3 horas) y con diversos tutoriales para mantener la seguridad de las sesiones; ya que, recientemente, se ha conocido que existen brechas de seguridad en las que cualquier persona, no necesariamente del grupo, puede acceder a la sesión y compartir material inapropiado con la clase (al fenómeno de intromisión inadecuada se le conoce como Zoombombing).